Tras definir en el tema «El equipo digital» los componentes físicos de nuestro estudio —desde el ordenador hasta la microfonía— y asentar las bases del trabajo con aplicaciones musicales en la «Introducción al software musical», llegamos al verdadero núcleo del entorno de producción.
Este capítulo completa el ecosistema del estudio. Como ya se adelantaba en «Aparatos e instrumentos», dentro del mencionado tema «El equipo digital», aquí es donde la frontera entre hardware y software empieza a difuminarse. Todo lo visto hasta ahora —qué es el sonido, qué es el MIDI, qué es un DAW, etc.— converge para dar el paso definitivo hacia la producción musical en la práctica.
A partir de aquí, todo va a girar en torno a dos pilares esenciales:
- Aparatos virtuales (VST), destinados a procesar el sonido mediante efectos y filtros.
- Instrumentos virtuales (VSTi), responsables de generar el sonido que utilizaremos en nuestras composiciones.
Tal como se indicaba en la «Introducción al software musical», nos centraremos en las soluciones basadas en software: más versátiles, más fáciles de manejar y, sobre todo, más asequibles que sus equivalentes físicos. La oferta actual es enorme, pero también exige criterio: consumo de recursos, compatibilidad, soporte MIDI y uso real en nuestras producciones.
Puedes acceder directamente haciendo un [Clic] en los enlaces aquí contenidos o, si lo prefieres y siempre que quieras, desde el menú del tema general «El software musical > Aparatos e instrumentos virtuales».




