INTRODUCCIÓN
Tras definir el entorno físico básico —ordenador, sistema operativo y equipo— llegamos al verdadero —en la mayoría de los casos— centro de operaciones de nuestro estudio: el software musical.
Hoy en día, la mayor parte del trabajo de creación, grabación, edición y producción se realiza en el ordenador. Lo que antes requería múltiples dispositivos físicos independientes se encuentra ahora integrado en aplicaciones informáticas que concentran todas esas funciones en un único entorno de trabajo.
En este contexto, el software no es un complemento del equipo: es su núcleo.
EL SOFTWARE COMO ENTORNO DE TRABAJO
Las posibilidades que nos brinda esta configuración —el equipo digital— son numerosas y variadas:
- Desde aplicaciones completas que constituyen un auténtico estudio de sonido digital capaces de cubrir todas las etapas de la producción musical.
- Hasta programas especializados centrados en tareas concretas, como la edición de audio, la masterización o la notación musical.
En la práctica, el flujo de trabajo suele organizarse en torno a una aplicación principal: el DAW —Digital Audio Workstation—, sobre la que se integran el resto de herramientas.
Es dentro de este entorno donde utilizamos las herramientas de procesamiento y generación de sonido, como compresores, ecualizadores, reverbs, sintetizadores o samplers, integrados en forma de plugins o aplicaciones virtuales.
MODOS DE INTEGRACIÓN DE LAS APLICACIONES
Las aplicaciones de software musical pueden clasificarse en dos grandes grupos según su modo de funcionamiento:
STANDALONE —AUTÓNOMO O INDEPENDIENTE—
Son aplicaciones que se ejecutan de manera autónoma, sin necesidad de otra aplicación que las aloje. Funcionan por sí solas, utilizando directamente los recursos del sistema.
Muchas herramientas principales pueden utilizarse en este modo, especialmente cuando se emplean de forma aislada o en tareas específicas.
PLUGIN —EXTENSIÓN O COMPLEMENTO—
Son aplicaciones diseñadas para integrarse dentro de otras —normalmente un DAW—, ampliando sus capacidades.
Este es el modo de trabajo más habitual en la producción musical actual, ya que permite configurar un entorno flexible en el que los distintos aparatos e instrumentos virtuales se combinan dentro de un mismo proyecto.
La elección, cuando es posible, entre uno u otro modo —autónomo o complemento— depende del flujo de trabajo y de las necesidades concretas de cada usuario.
En el tema «Aparatos e instrumentos virtuales» veremos cómo se aplican estos modos en la práctica.
ESENCIALES PARA UN HOME STUDIO
En un home studio —o, mejor dicho, en un entorno modesto, que es el punto de partida de este sitio— lo más habitual es decantarse por herramientas basadas en software. Estas ofrecen ese «sonido profesional al instante» al emular procesadores e instrumentos de miles de euros que serían inalcanzables —o muy difíciles de conseguir— físicamente.
Entre otras ventajas, destacan las siguientes:
- Ahorro de espacio: No ocupan espacio físico, así que podemos tener cuantos queramos —sin enloquecer, claro—. Podemos disponer de una sección completa de metales, cuerdas o teclados sin necesidad de un estudio grande. En cuanto a aparatos, exactamente lo mismo.
- Ahorro económico: Suelen ser más económicos que los instrumentos reales; incluso hay opciones gratuitas de calidad aceptable para quien sabe buscar.
- Sonido profesional al instante: Permiten acceder a resultados de alta calidad sin necesidad de recurrir siempre a procesos de grabación complejos. Sus muestras de sonidos han sido grabadas por profesionales en entornos acondicionados, con micrófonos de alta calidad y equipos que casi seguro superan lo que tengamos en nuestro home studio. Nada de sesiones interminables de grabación —ni vecinos quejándose porque el piano de cola ha estropeado la fachada al izarlo—.
- Integración sencilla en el DAW: Se integran y controlan mediante MIDI, lo que permite una edición sencilla y una integración en la mezcla muy fácil.
- Control expresivo y flexibilidad: Permite ajustar dinámicas, fraseos, articulaciones y matices nota por nota: desde un solo de piano o de saxo hasta un coro completo o una sección de cuerdas, con un nivel de control impensable en una sesión de grabación tradicional.
- Accesibilidad y capacidad creativa: Lo que antes requería decenas de músicos, una gran sala de grabación y una inversión importante, hoy está al alcance de cualquier productor. Ya no se trata solo de sonar bien, sino de poder experimentar, probar ideas y desarrollar arreglos complejos con total libertad.
Conviene elegir las herramientas con criterio. En el tema «Aparatos e instrumentos virtuales» veremos cómo seleccionar aparatos e instrumentos virtuales sin caer en la acumulación.
Con estas ventajas claras, podemos avanzar hacia la selección y uso de estas herramientas dentro del entorno del DAW.
COMPATIBILIDAD
Antes de adquirir o instalar cualquier aplicación —sea standalone o plugin—, es fundamental comprobar dos aspectos:
- Compatibilidad con el sistema operativo: Debe ser plenamente compatible con la versión instalada, especialmente en lo relativo a las nuevas arquitecturas de procesadores —como el salto definitivo a los 64 bits o los actuales chips de silicio—. Un software diseñado para un sistema antiguo puede lastrar el rendimiento de un equipo moderno o, simplemente, no llegar a ejecutarse.
- Compatibilidad con estándares y formatos: Debe ajustarse a los protocolos y tecnologías utilizados por el resto del sistema.
Esto es especialmente importante en el caso de los plugins, ya que su integración en el DAW depende directamente de estos estándares —por ejemplo, VST, AU, AAX…—.
Una correcta elección garantizará que todas las herramientas funcionen de forma conjunta, evitando problemas y facilitando un flujo de trabajo estable. Volveremos a hablar de ello en el tema «Aparatos e instrumentos virtuales».
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Tabla de contenido del capítulo:
Tabla de contenido del tema principal:
- El software musical. 1. Introducción al software musical
- El software musical. 2. Edición de audio y mezcla simple
- El software musical. 3. DAW – Digital Audio Workstation
- El software musical. 4. Masterización
- El software musical. 5. Notación musical
- El software musical. 6. Aparatos e instrumentos virtuales
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